Oraciones y Acciones de Gracias

Oraciones diversas y acciones de gracias del Libro de Oración Común de 1928.

Oraciones

¶ Para usarse antes de la Oración por las personas de todas las condiciones, o, si ésta no se dice, antes de la oración de acción de gracias en general o de la bendición, o antes de la gracia.

Por Los Tribunales De Justicia

BENIGNISIMO Dios, te suplicamos humildemente por esta Nación, y por el Senado y los Representantes, reunidos en Congreso. Dígnate dirigir y hacer prosperar todas sus deliberaciones, para el aumento de tu gloria, el bien de tu Iglesia y la seguridad, honor y prosperidad de tu pueblo; que todas las cosas sean ordenadas y establecidas por sus esfuerzos, sobre los mejores y más seguros fundamentos, para que la paz y la felicidad, la verdad y la justicia, la religión y la piedad, puedan ser establecidas entre nosotros por todas las generaciones. Esto, y cuanto sea necesario para ellos, para nosotros y para toda tu Iglesia, humildemente te pedimos en el Nombre y por la mediación de Jesucristo, nuestro muy bendito Señor y Salvador. Amén. Por Nuestro País.

Por La Legislatura Del Estado

OH Dios, Fuente de sabiduría, cuyos estatutos son bondadosos y buenos, y cuyas leyes son verdad; Te suplicamos que de tal manera guíes y bendigas la Legislatura de este Estado, que pueda decretar para nuestro gobierno solamente aquello que sea de tu agrado, para gloria de tu Nombre y el bienestar de tu pueblo; mediante Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

Por Las Cortes De Justicia

OMNIPOTENTE, Dios, que desde tu trono juzgas con equidad; Humildemente te suplicamos que bendigas las cortes de justicia y a los magistrados en toda esta tierra; y que les des el espíritu de sabiduría y entendimiento, para que puedan discernir la verdad, y con imparcialidad administrar la ley en tu temor; por medio de Aquel que ha de venir a ser nuestro Juez, tu Hijo nuestro Salvador, Jesucristo. Amén.

Por Nuestro País

OMNIPOTENTE, Dios, que nos has dado esta buena tierra por heredad; Humildemente suplicamos tu ayuda para poder conducirnos siempre como pueblo reconocido a tu favor, pronto a hacer tu voluntad. Bendice nuestro país con labor honrada, conocimiento profundo y sanas costumbres. Guárdanos de toda violencia, discordia y confusión; de orgullo y arrogancia y de todo mal camino. Defiende nuestra libertad, y forma una nación unida de las multitudes que has traído de los diversos pueblos y lenguas. Inviste con el espíritu de sabiduría a todos los que, en tu Nombre, confiamos la autoridad del gobierno, para que haya justicia y paz en el país, y que, por medio de la obediencia a tu ley, manifestemos tu alabanza entre las naciones de la tierra. En tiempo de prosperidad, llena los corazones de gratitud, y en el día de la angustia, no permitas que nuestra confianza en ti desfallezca; todo lo cual te suplicamos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Las Reuniones De La Convención

OMNIPOTENTE, y eterno Dios, que por tu Espíritu Santo presidiste en el Concilio de los Santos Apóstoles, y has prometido, por medio de tu Hijo Jesucristo, estar con tu Iglesia hasta el fin del mundo; te suplicamos que estés con el Concilio de tu Iglesia aquí reunido en tu Nombre y Presencia. Sálvanos de todo error, ignorancia, soberbia y malos juicios; y por tu gran misericordia, te rogamos que de tal manera nos dirijas, santifiques y gobiernes en nuestra obra, por el gran poder del Espíritu Santo, que el consolador Evangelio de Cristo sea verdaderamente predicado, verdaderamente recibido y verdaderamente seguido en todas partes, para destruir el reino del pecado, de Satanás y de la muerte; hasta que, al fin, todas tus ovejas dispersas, reunidas en un solo rebaño, sean partícipes de la vida perdurable; por los méritos y la muerte de Jesucristo nuestro Salvador. Amén.

¶ Durante o antes de las sesiones de cualquiera Convención General o Diocesana, la Oración anterior puede usarse en todas las Congregaciones de esta Iglesia, o de la Diócesis correspondiente; la cláusula, aquí reunido en tu Nombre, debe cambiarse por ahora reunido (o por reunirse) en tu Nombre y Presencia; y la cláusula, nos dirijas, santifiques y gobiernes en nuestra obra, por los dirijas, santifiques y gobiernes en su obra.

Por La Iglesia

OH Padre Bondadoso, humildemente te suplicamos por tu Santa Iglesia Católica; que te dignes llenarla de toda verdad, en perfecta paz. Donde haya mancha, purifícala; donde esté en error, dirígela; y en todo extravío, refórmala. En lo que sea justa, establécela; de cuanto carezca, provéela; y cuando esté dividida, únela; por amor de Aquel que murió y resucitó, y vive siempre para interceder por nosotros, Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor. Amén.

Por La Unidad Del Pueblo De Dios

OH Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, nuestro único Salvador, el Príncipe de Paz; Danos gracia para que de corazón consideremos seriamente los grandes peligros en que nos hallamos por nuestras desdichadas divisiones. Aparta de nosotros todo odio y malos juicios, y cuanto pudiere impedir una santa unión y concordia: para que, así como no hay más que un Cuerpo y un Espíritu, y una Esperanza de nuestra vocación, un Señor, una Fe, un Bautismo, un Dios y Padre de todos nosotros, así seamos todos de un corazón y un alma, unidos en vínculo sagrado de verdad y paz, de fe y caridad, y con un corazón y una voz te glorifiquemos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Las Misiones

OH Dios, que has hecho de una sangre todas las naciones del género humano para que vivan sobre la faz de la tierra, y enviaste a tu bendito Hijo a predicarles la paz, tanto a los que están lejos, como a los que están cerca; Concede que todos los hombres, dondequiera que se hallen, Te busquen y Te encuentren. Reúne las naciones en tu redil, derrama tu Santo Espíritu sobre toda carne, y apresura la venida de tu reino; por el mismo tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¶ O ésta

OMNIPOTENTE Dios, cuyas misericordias nunca faltan, y cuya benignidad alcanza a los confines de la tierra; Te damos humildes gracias por haber abierto las naciones paganas a la luz de tu verdad; por haber trazado senderos en las profundas aguas, y caminos en el desierto; y por haber implantado tu Iglesia en toda la tierra. Concede a tus siervos, te suplicamos, que con ferviente fe y sin cesar, trabajemos para dar a conocer a todos los hombres el don bendito de la Vida Eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¶ Para usarse en las Semanas que preceden a las Témporas

Por Los Que Están Próximos A Recibir Las Ordenes Sagradas

OMNIPOTENTE Dios, nuestro Padre Celestial, que por la preciosa sangre de tu amado Hijo has adquirido para ti una Iglesia Universal; Mírala con misericordia, y de tal manera dirige y gobierna las mentes de tus siervos, los Obispos y Pastores de tu rebaño, para que sobre ninguno impongan sus manos inconsideradamente; sino que fiel y sabiamente escojan a personas aptas para servir en el sagrado Ministerio de tu Iglesia. Y a los que así fueren ordenados para algún oficio sagrado, concédeles tu gracia y bendición celestial; para que tanto con su vida como con su doctrina manifiesten tu gloria, y apresuren la salvación de toda la humanidad; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¶ O ésta

OMNIPOTENTE Dios, dador de todo don perfecto, que por tu divina Providencia has establecido diversas Ordenes en tu Iglesia; Otorga tu gracia, humildemente te suplicamos, a todos los que sean llamados a cualquier oficio o ministerio en ella; llénalos de la verdad de tu doctrina y adórnalos con inocencia de vida, a fin de que puedan servirte fielmente, para gloria de tu gran Nombre, y beneficio de tu Santa Iglesia; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por El Aumento Del Clero

OMNIPOTENTE Dios, mira misericordiosamente al mundo que has redimido con la sangre de tu muy amado Hijo, e inclina los corazones de muchos para que se dediquen al sagrado ministerio de tu Iglesia; mediante el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Salvador. Amén.

¶ Se usa el Domingo de Rogativas y en los días de rogativa.

Por Estaciones Fructíferas

OMNIPOTENTE Dios, que bendijiste la tierra para que fructificara y produjera todo lo necesario para la vida del hombre, y nos ordenaste que trabajemos pacíficamente para comer nuestro propio pan; Bendice las labores del trabajador, y concédenos tiempos tan favorables que podamos recoger los frutos de la tierra, y nos regocijemos siempre en tu bondad, para gloria de tu Santo Nombre; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¶ O ésta

OH benignísimo Padre, que abres tu mano y colmas de bendición a todo viviente; te suplicamos que por tu infinita bondad te dignes escuchar a los que ahora te ofrecemos nuestras oraciones y plegarias. No te acuerdes de nuestros pecados, sino de tus promesas de misericordia. Dígnate bendecir los campos, y multiplicar las cosechas en todo el mundo. Envía tu divino aliento para que re nueve la faz de la tierra. Manifiesta tu amorosa bondad en la fertilidad de nuestros campos; y de tal manera llénanos de bienes, que aun los pobres y necesitados puedan rendir gracias a tu Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

Por La Lluvia

OH Dios, Padre Celestial, que por tu Hijo Jesucristo has prometido a todos los que buscan tu reino y su justicia todas las cosas necesarias para su sustento corporal; Envíanos, te suplicamos, en ésta nuestra necesidad, lluvias y aguaceros tan moderados que podamos obtener los frutos de la tierra, para provecho nuestro y honra tuya; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Buen Tiempo

OMNIPOTENTE y misericordiosísimo Padre; Humildemente te suplicamos, que por tu gran bondad te dignes contener las inmoderadas lluvias que nos afligen. Y te rogamos que nos envíes tiempos tan favorables, que la tierra, a su debido tiempo, produzca en abundancia para nuestro uso y provecho; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

En Tiempo De Escasez Y Hambre

OH Dios, Padre Celestial, por cuyo don cae la lluvia y fertiliza la tierra; Mira, te suplicamos, las aflicciones de tu pueblo; aumenta los frutos de la tierra con tu bendición celestial; y concede que la escasez y carestía que ahora justamente sufrimos por nuestros pecados, puedan mediante tu bondad, misericordiosamente tornarse en abundancia; por el amor de Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, ahora y por siempre. Amén.

En Tiempo De Guerra Y De Disturbios

OH Dios Todopoderoso, Gobernador Supremo de todas las cosas, cuyo poder ninguna criatura es capaz de resistir, a quien justamente pertenece el castigar a los pecadores, y ser misericordioso con los que verdaderamente se arrepienten; Sálvanos y líbranos, humildemente te suplicamos, de las manos de nuestros enemigos; para que, siendo armados con tu defensa, podamos ser siempre preservados de todos los peligros, para glorificarte a ti, que eres el único dador de toda victoria; por los méritos de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

En Tiempo de Calamidad

OH Dios, misericordioso y compasivo, que estás siempre dispuesto a oír las oraciones de los que ponen en ti su confianza; Benignamente escucha a los que acudimos a ti, y concédenos tu auxilio en ésta nuestra necesidad; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por el Ejército

OH Señor, Dios de los Ejércitos, extiende, te rogamos, tu omnipotente brazo para fortalecer y proteger a los soldados de nuestra Nación. Sostenlos en el día de la batalla, y en tiempo de paz, guárdalos de todo mal; revístelos de valor y lealtad; y concede que en todas las cosas puedan servirte sin reproche; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por la Armada

OH Señor, Dios Sempiterno, que extiendes los cielos y dominas la furia de los mares; Dígnate tomar bajo tu omnipotente y benignísima protección la Armada de nuestra Nación, y a todos los que en ella sirven. Presérvalos de todos los peligros del mar y de la violencia del enemigo; para que sean el baluarte de esta Nación, y el amparo de los que lícitamente cruzan los mares; a fin de que los habitantes de nuestro país puedan en paz y seguridad servirte a ti, Oh Dios nuestro, para gloria de tu Nombre; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Conmemoración de los que Murieron por la Patria

OMNIPOTENTE Dios, nuestro Padre Celestial, en cuyas manos están los vivos y los muertos; Te damos gracias por todos tus siervos que han dado sus vidas por nuestra Nación. Concédeles tu misericordia y la luz de tu presencia, para que la buena obra que Tú has empezado en ellos pueda ser perfeccionada; mediante Jesucristo tu Hijo nuestro Señor. Amén.

Por los Colegios, Escuelas y Universidades

OMNIPOTENTE Dios, te suplicamos mires con tu benigno favor a nuestras universidades, colegios y escuelas, para que se acreciente el conocimiento entre nosotros, y toda buena instrucción florezca y abunde. Bendice a todos los que enseñan, y a los que aprenden; y concédeles que, en humildad de corazón minen siempre hacia ti, que eres la fuente de toda sabiduría; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por la Educación Religiosa

OH Dios Omnipotente, nuestro Padre Celestial, que has confiado a tu Iglesia el cuidado e instrucción de tus hijos; Ilumina con tu sabiduría tanto a los que enseñan como a los que aprenden, para que, regocijándose en el conocimiento de tu verdad, puedan adorarte y servirte, de generación en generación; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Los Niños

OH Señor, Jesucristo, que recibes a los niños con los brazos de tu misericordia, y los haces miembros vivos de tu Iglesia; Dales gracia, te rogamos, para que estén firmes en tu fe, obedezcan tu palabra, y permanezcan en tu amor; para que, siendo fortalecidos por tu Espíritu Santo, puedan resistir la tentación, y vencer el mal, gozar de la vida presente, y morar contigo en la vida venidera; por tus méritos, oh misericordioso Salvador, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Por Los Que Van A Ser Confirmados

OH Dios, que por medio de la enseñanza de tu Hijo Jesucristo preparaste a los Discípulos para la venida del Consolador; Prepara, te suplicamos, los corazones y las mentes de tus siervos, que ahora desean ser fortalecidos con el don del Espíritu Santo por la imposición de las manos, para que, acercándose con corazones penitentes y fieles, estén llenos para siempre de su divina influencia; por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Los Que Se Dedican Al Servicio Cristiano

OH Señor, nuestro Padre Celestial, cuyo bendito Hijo vino no para ser servido, sino para servir; Te suplicamos bendigas a todos aquellos que, siguiendo las pisadas de tu Hijo, se ofrecen a sí mismos al servicio de sus semejantes. Invístelos de sabiduría, paciencia y valor para que puedan fortalecer al débil y levantar al caído; y que, siendo inspirados por tu amor, ministren dignamente en tu Nombre, a los que sufren y a los desamparados y necesitados; por amor de Aquel que entregó su vida por nosotros, el mismo, tu Hijo, nuestro Salvador, Jesucristo. Amén.

Por La Justicia Social

OMNIPOTENTE Dios, que has creado al hombre a tu propia imagen; Concédenos gracia para luchar valerosamente contra el mal, y nunca transigir con la opresión; y para que hagamos reverente uso de nuestra libertad, ayúdanos a emplearla en el sostenimiento de la justicia entre hombres y naciones, para gloria de tu Santo Nombre; mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por El Trabajo De Cada Persona

OMNIPOTENTE Dios, nuestro Padre Celestial, que declaras tu gloria y manifiestas la obra de tus manos en los cielos y en la tierra; Líbranos, te suplicamos, en nuestras diversas vocaciones, del amor a las riquezas, para que podamos hacer el trabajo que nos has confiado, en verdad, perfección y justicia, con pureza de corazón como siervos tuyos, y para beneficio de nuestros semejantes; por amor de Aquel que vino entre nosotros como el que sirve, tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por La Familia De Las Naciones

DIOS Omnipotente, nuestro Padre Celestial, guía, te suplicamos, a las Naciones del mundo por la senda de la justicia y la verdad, y establece entre ellas esa paz que es fruto de equidad, a fin de que vengan a ser el Reino de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

En Tiempo De Epidemia Y De Mortandad

PODEROSISIMO y benigno Dios, en este tiempo de epidemia, acudimos a ti por socorro. Líbranos, te suplicamos, del peligro que nos rodea; da fuerza y acierto a todos los que asisten a los enfermos; haz prosperar los medios que se usen para su curación; y concede que, percibiendo cuan frágil e incierta es nuestra vida, podamos aplicar nuestros corazones a la sabiduría celestial que conduce a la vida eterna; mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Un Enfermo

OH Padre de misericordias, y Dios de toda consolación, nuestra única ayuda en tiempo de necesidad; Humildemente te suplicamos que contemples, visites y alivies a tu siervo enfermo, [N.], por quien se desean nuestros oraciones. Míralo con los ojos de tu misericordia; consuélalo con el sentimiento de tu bondad; presérvalo de las tentaciones del enemigo; y dale paciencia en esta aflicción. Cuando mejor le conviniere, restáurale la salud, y dale poder para vivir el resto de su vida en tu temor, y para tu gloria; y otórgale que finalmente pueda morar contigo en la vida eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por un Niño Enfermo

OH Padre Celestial, vela con nosotros, te rogamos, por este niño enfermo por quien te ofrecemos nuestras oraciones, y concede que sea restaurado a la salud perfecta que a ti solamente pertenece otorgar; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los Afligidos

OH Dios misericordioso, y Padre Celestial, que nos has enseñado en tu Santa Palabra, que no afliges ni contristas voluntariamente a los hijos de los hombres; Mira con piedad, te suplicamos, las aflicciones de tu siervo por quien ofrecemos nuestras oraciones. Acuérdate de él, oh, Señor, en tu misericordia; llena su alma de paciencia; consuélalo con el sentimiento de tu bondad; dirige a él tu rostro, y dale paz; mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los que Viajan por Mar

ETERNO Dios, que extiendes los cielos, y dominas la furia de los mares; Encomendamos a tu poderosa protección a tu siervo por cuya preservación sobre el profundo mar se desean nuestras oraciones. Guárdalo, te suplicamos, de los peligros del mar, de enfermedad, de violencia del enemigo, y de todos los males a que estuviere expuesto. Condúcelo con seguridad al deseado puerto, con un sentimiento de gratitud por tus bondades; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por los Presos

OH Dios, que suspendes el castigo cuando lo merecemos, y que en tu ira te acuerdas de tener misericordia; Humildemente te suplicamos que por tu bondad, te sirvas consolar y socorrer a todos los encarcelados[especialmente a los que están bajo pena de muerte]. Concédeles un perfecto conocimiento de sí mismos, y de tus promesas; para que, esperando solamente en tu misericordia, no pongan su confianza sino en Ti. Alivia a los afligidos, protege al inocente, despierta al culpable; y por cuanto Tú solo sacas luz de las tinieblas, y bien del mal, concede a estos tus siervos, que por el poder del Espíritu Santo sean libertados de las cadenas del pecado y llevados a una vida nueva; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¶ Puede usarse antes del sermón o en ocasiones especiales. El oficiante puede omitir o añadir cláusulas según la ocasión lo pida. ¶ NÓTESE que el Oficiante, a discreción suya, puede omitir cualquiera de las cláusulas en esta Exhortación que sigue, o puede añadir otras, según. la ocasión lo requiera.

Exhortación a la Oración

PIADOSOS Hermanos, Les pido que oren por la santa Iglesia Católica de Cristo y por toda la comunidad de los fieles, para que Dios se digne confirmarla y fortalecerla en la pureza de la fe, en la santidad de vida y en la perfección del amor; y para que restaure en ella el testimonio de la unidad visible. Oren especialmente por la comunidad de esta Iglesia de la cual hacemos parte, plantada por Dios en esta tierra, para que actúe siempre conforme a su voluntad, le sirva con fidelidad y le ofrezca un culto digno y agradable. Oren por el presidente de la República y por todas las personas que ejercen autoridad, para que cumplan fielmente sus responsabilidades, buscando la gloria de Dios, el bienestar del pueblo y el buen gobierno de la nación; y para que recuerden que un día deberán rendir cuentas ante Dios. Oren también por los ministros de la santa Palabra y de los Sacramentos de Dios; por los obispos y, de manera especial, por nuestro obispo, N. N., para que administren con fidelidad y sabiduría la disciplina de Cristo. Oren igualmente por todos los presbíteros y diáconos y, en especial, por el clérigo de esta parroquia, para que resplandezcan como luces en el mundo y honren, con su vida y su ministerio, la enseñanza de Dios nuestro Salvador. Oren para que Dios nos conceda personas idóneas y fieles que le sirvan en el ministerio de la Iglesia y en el servicio a la sociedad. Con este propósito, y por la buena formación de los niños y jóvenes de nuestra nación, oren por las escuelas, los colegios y los seminarios que ofrecen una educación sana y piadosa, así como por quienes contribuyen generosamente a su sostenimiento. Pidamos que todo lo que favorezca el crecimiento de la verdadera fe, la educación y el conocimiento útil florezca y produzca frutos abundantes. Oren por todos los habitantes de nuestro país, para que vivan en la fe verdadera, en el temor de Dios y en el amor fraternal, tratándose unos a otros con respeto, justicia y misericordia. Oren también por quienes viajan por tierra, mar o aire; por las personas privadas de la libertad, los cautivos y los desplazados; por los enfermos, los afligidos y todos los que sufren. Oren por quienes han caído en pecados graves y por todos aquellos que, a causa de la tentación, la ignorancia, el abandono, la tristeza, la angustia, el temor o la cercanía de la muerte, necesitan especialmente de nuestras oraciones. Den gracias a Dios por la lluvia y por la luz del sol; por los frutos de la tierra; por el resultado de todo trabajo honesto; y por todos los dones que, en su bondad, nos concede, tanto materiales como espirituales, para nuestro bien y el de toda la humanidad. Finalmente, ofrezcan a Dios la más ferviente alabanza y la más sincera gratitud por la gracia y las virtudes que ha manifestado en todos sus santos. Ellos fueron instrumentos escogidos de su gracia y luces para el mundo en las distintas generaciones. Pidamos a Dios que nos conceda la gracia de orientar nuestra vida siguiendo sus buenos ejemplos y que, al terminar nuestra existencia terrenal, participemos con ellos de la resurrección gloriosa y de la vida eterna. Y ahora, hermanos, reuniendo todas nuestras peticiones y acciones de gracias en las palabras que Cristo mismo nos enseñó, nos atrevemos a decir: PADRE nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

¶ Para usarse, a criterio del oficiante, después de las colectas de la Oración Matutina, la Vespertina o la Santa Comunión.

Colectas

OH Señor, Jesucristo, que dijiste a tus Apóstoles, Lapaz os dejo, mi paz os doy; No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia; concediéndole esa paz y unidad que es conforme a tu voluntad; Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

ASISTENOS misericordiosamente, oh Señor, en estas nuestras súplicas y oraciones, y dispón el camino de tus siervos para lograr la salvación eterna; a fin de que, entre los cambios y riesgos de esta vida mortal, seamos siempre defendidos por tu muy bondadosa y pronta ayuda; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

CONCEDENOS, te suplicamos, Omnipotente Dios, que las palabras que hemos oído hoy, sean, por tu gracia, de tal manera injertadas en nuestros corazones, que produzcan en nosotros los frutos de una buena vida, para el honor y gloria de tu Nombre; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DIRIGENOS, oh Señor, en todas nuestras acciones, con tu benignísimo favor, y auxílianos con tu continua ayuda; para que en todas nuestras obras principiadas, continuadas y terminadas en ti, glorifiquemos tu Santo Nombre, y finalmente, por tu misericordia, obtengamos la vida eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

OMNIPOTENTE Dios, fuente de toda sabiduría, que conoces nuestras necesidades antes de que te pidamos, y nuestra ignorancia en pedir; Te rogamos tengas compasión de nuestras debilidades; y te dignes otorgarnos aquellas cosas que por nuestra indignidad y ceguedad no sabemos ni nos atrevemos a pedir; te lo suplicamos, por los méritos de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

OMNIPOTENTE Dios, que has prometido oír las peticiones que se hagan en el Nombre de tu Hijo; Te suplicamos que misericordiosamente escuches a los que te dirigimos nuestras súplicas y plegarias; y concede que aquellas cosas que fielmente hemos pedido según tu voluntad, sean efectivamente obtenidas, para alivio de nuestra necesidad, y manifestación de tu gloria; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Acciones de Gracias

A Dios Todopoderoso Por Los Frutos De La Tierra Y Por Todas Las Bendiciones De Su Misericordiosa Providencia BENIGNISIMO Dios, por cuya sabiduría se levantan las aguas de los mares y las nubes derraman la lluvia sobre la tierra: te ofrecemos nuestra sincera gratitud y alabanza por el tiempo de la siembra y de la cosecha, por la fecundidad de la tierra, por la recolección de sus frutos y por todas las demás bendiciones que, en tu misericordiosa providencia, has concedido a este pueblo y a nuestra nación. Te suplicamos que nos concedas reconocer justamente estos grandes beneficios y demostrar nuestra gratitud mediante una vida humilde, santa y obediente delante de ti, todos los días de nuestra existencia; por Jesucristo nuestro Señor, a quien, contigo y el Espíritu Santo, sean todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.

¶ Puede decirse cuando una mujer, estando presente en la iglesia, desee dar gracias a Dios todopoderoso por haberla protegido durante el parto.

De Una Mujer Después Del Parto

DIOS todopoderoso, te damos humildemente gracias porque, en tu bondad, protegiste durante los dolores y peligros del parto a esta mujer, tu sierva, que ahora desea ofrecerte su alabanza y gratitud. Concédeles, te suplicamos, Padre misericordioso, que, sostenida por tu ayuda, viva fielmente conforme a tu voluntad en este mundo y que, en la vida venidera, participe también de la gloria eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por la Lluvia

DIOS, Padre celestial, que en tu bondadosa providencia haces descender sobre la tierra la lluvia oportuna para que produzca frutos para nuestro sustento: te damos humildemente gracias porque te has dignado enviarnos la lluvia para nuestro bienestar y para gloria de tu santo Nombre; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por Buen Tiempo

OH Señor Dios, que después de permitir que fuéramos afligidos por las recientes lluvias y aguas excesivas, te dignaste, en tu misericordia, consolarnos y alentarnos con este oportuno y bendecido cambio del tiempo: alabamos y glorificamos tu santo Nombre por tu misericordia y proclamaremos tu bondad de generación en generación; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por la Abundancia

OH Padre misericordiosísimo, que en tu bondad has escuchado las oraciones de tu Iglesia y has transformado nuestra escasez y necesidad en abundancia: te damos humildemente gracias por este favor especial. Te suplicamos que continúes mostrando tu bondad hacia nosotros, para que nuestros campos produzcan frutos abundantes, para gloria tuya y beneficio de todos; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por la Paz y por Habernos Librado de los Enemigos

OH Dios todopoderoso, torre firme y defensa de tus siervos frente a sus enemigos: te ofrecemos nuestra gratitud y alabanza porque nos has librado de los grandes y evidentes peligros que nos rodeaban. Reconocemos que solamente por tu bondad no fuimos entregados en manos de quienes buscaban hacernos daño. Te suplicamos que continúes extendiendo sobre nosotros tu misericordia, para que el mundo reconozca que tú eres nuestro Salvador y poderoso Libertador; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por el Restablecimiento de la Paz Pública En El País

OH Dios eterno, Padre celestial, solo tú puedes hacer que los seres humanos vivan unidos y en armonía, y puedes calmar la violencia y los conflictos de los pueblos. Bendecimos tu santo Nombre porque te dignaste apaciguar los disturbios y enfrentamientos que recientemente se levantaron entre nosotros. Te suplicamos humildemente que nos concedas la gracia de obedecer, de ahora en adelante, tus santos mandamientos; y que, llevando una vida tranquila y pacífica, en santidad y justicia, podamos ofrecerte continuamente nuestra alabanza y gratitud por la misericordia que has tenido con nosotros; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por el Restablecimiento de la Salud

OH Dios, fuente de vida, salud y protección: bendecimos tu Nombre porque te has dignado librar de su enfermedad a este siervo tuyo, que ahora desea darte gracias en presencia de todo tu pueblo. Tú eres bondadoso, Señor, y estás lleno de compasión por todos los seres humanos. Haz que su corazón reconozca profundamente tu misericordia y que, en agradecimiento, consagre el resto de sus días a llevar una vida humilde, santa y obediente delante de ti; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por el Restablecimiento de la Salud De Un Niño

OH Dios todopoderoso, Padre celestial, te damos humildemente gracias porque, en tu bondad, te has dignado librar de su enfermedad a este niño, por quien bendecimos y alabamos tu Nombre en presencia de tu pueblo. Concédele, te suplicamos, Padre bondadoso, que, sostenido por tu ayuda, viva fielmente en este mundo y que, en la vida venidera, participe de la gloria eterna; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Por el Feliz Regreso de un Viaje

OH Señor bondadosísimo, cuya misericordia se manifiesta en todas tus obras: alabamos tu santo Nombre porque te dignaste proteger a este siervo tuyo y conducirlo con seguridad a través de los riesgos y peligros de su viaje. Ahora él desea ofrecerte su gratitud en tu santa Iglesia. Concédele reconocer debidamente tu misericordiosa providencia y demostrar siempre su gratitud mediante una santa confianza en ti y una vida obediente a tus mandamientos; por Jesucristo nuestro Señor Amén.